György Lukács: Historia y Conciencia de Clase

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Nous mettons en ligne une édition en espagnol de Histoire et conscience de classe de György Lukács, précédée d’une introduction des camarades de Democracia comunista (luxemburgista):

Subimos a esta página una obra fundamental de György Lukács, Historia y Conciencia de Clase, en una edición en castellano.

Es una obra muy polémica, por la historia posterior del autor húngaro y sus “autocríticas”. Normalmente, los bolcheviques suelen poner especial énfasis en las “rectificaciones” posteriores. No vamos a entrar a analizar esta cuestión, pues consideramos que cada uno debería, analizando la “agitada” (e infortunada en nuestra opinión) vida de Lukács, extraer sus propias consideraciones sobre esas “autocríticas”. Tan sólo vamos a mencionar ciertas fechas y ciertos hechos cuya coincidencia nos resulta “curiosa”:

En 1923 se publica esta obra, siendo Lukács dirigente del Partido Comunista Húngaro en la clandestinidad. En 1924 ya es criticada en la Internacional Comunista (junto a la obra de otros autores como Karl Korsch) por Zinoviev. Se le acusaba de “izquierdismo”. En 1929, ya con una Komintern totalmente controlada por los stalinistas, Lukács “cesa” su actividad política.

En 1933 abandona la Alemania controlada por los nazis y se refugia en la URSS. Evidentemente, ese mismo año hace su primera “autocrítica” de esta obra, tras lo cual es admitido en la Academia de Ciencias de la URSS.

Tras la victoria de la URSS, Lukács vuelve a Hungría, donde participará como destacado dirigente en el proceso de “socialización” de la postguerra, hasta que, en 1951, ante las críticas a las que sus posiciones son sometidas, “abandone” de nuevo la política.

En 1956 participará en la revolución húngara, siendo miembro del Comité Central del Partido de los Trabajadores y Ministro de Educación en el gobierno de Imre Nagy. Tras la invasión soviética, es deportado a Rumanía. En 1957 se le permite regresar a Hungría, pero apartado de la vida política, tras realizar una nueva “autocrítica” y renunciar a sus postulados políticos del 56.

Lukács cuenta con una enorme consideración en los círculos académicos (e incluso fuera de ellos) de todo el mundo.

En 1968, la edición de su obra en castellano por Grijalbo (que es la más frecuente en España) se retrasa por expreso deseo del autor, que desea introducirla con un nuevo Prólogo, como manifiesta Manuel Sacristán al principio de esa edición. Ese Prólogo aparece como Prefacio de la edición que subimos ahora a esta página, realizada por el Instituto del libro de La Habana en 1970. En 1969 se inicia su “rehabilitación”, siendo admitido de nuevo en el Partido Socialista de los Trabajadores Húngaros. En 1971 muere G. Lukács.

Sea como fuere, consideramos todos los artículos que componen este libro una muy interesante aportación a los intentos por vencer la fosilización a la que el marxismo se vió sometido en las corrientes “oficiales”, tanto la socialdemócrata como la bolchevique.

El enlace para ver el texto es:

https://bataillesocialiste.files.wordpress.com/2008/06/hcc.pdf

SALUD

DC-L

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3 Réponses to “György Lukács: Historia y Conciencia de Clase”

  1. lucien Says:

    See also :The Dialectic and ‘The Party’: Lukács’ HISTORY AND CLASS CONSCIOUSNESS reconsidered by Peter Hudis

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  2. Neues aus den Archiven der radikalen Linken - eine Auswahl « Entdinglichung Says:

    […] Bataille socialiste Deux lettres de Marx à FreiligrathGyörgy Lukács: Historia y Conciencia de ClaseLes caractéristiques sociales du Mouvement Phalangiste Espagnol (1946)Lettre de Rubel sur le […]

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  3. luxemburguismo Says:

    El compañero Joaquim nos ha hecho llegar el siguiente comentario:

    « La vida y el pensamiento de Lukács ejemplifican los vaivenes a los que se vieron sometidos quienes pretendieron vivir y pensar al margen de las consignas que emanaban de la Komintern, aquél engendro represivo de los espíritus creado por el bolcheestalinismo.

    Sus « autocríticas » sucesivas recuerdan a un Galileo moderno enfrentado a la Iglesia del siglo XX , más corrupta, escolástica y fanática si cabe que su predecesora cristiana. »

    Nosotros le hemos respondido con el siguiente comentario:

    « Estamos de acuerdo en eso, Joaquim. Nosotros no negamos las autocríticas ni que Lukács pudiese plantearse que algunas de sus posiciones anteriores ya no eran para él correctas. Pero nos resulta « curiosa » la coincidencia de fechas con ciertos momentos. Eso es lo que hemos intentado poner de relieve en la breve presentación. Sólo él, y eso ya es imposible, podría haber aclarado esas cuestiones.

    Y, sobre todo, nos parece totalmente ajeno al marxismo que la gente se vea obligada a realizar autocríticas so pena de quedar excluidos o ser perseguidos (o, simplemente, eliminados). La autocrítica, como forma de avance en la reflexión y el conocimiento de la realidad, debe ser autónoma y libre (igual que la crítica a las posiciones de los demás). De lo contrario, nos encontramos con algo que se parece más a los procesos inquisitoriales, como tú ejemplificas perfectamente en el caso de Galileo.

    De todas formas, para nosotros lo más relevante de Lukács para el momento actual es su aportación a la regeneración del materialismo histórico frente a la doble esclerosis que significaron el reformismo revisionista socialdemócrata y el bolchevismo, que compartían además una misma base filosófico-epistemológica (ajena por completo al materialismo histórico). Sobre todo su comprensión de la categoría de totalidad como pieza clave del análisis marxista.

    Además, reivindicamos su compromiso con lo que fue denominado por Wolfgang Leonhard « comunismos reformistas » (publicamos en Marxismo Libertario un fragmento de su obra). En un contexto como el que se desarrollaba en los países del bloque stalinista, pese a sus limitaciones derivadas del poder represivo-militar del imperio « soviético » y sus tentáculos en los diversos países, y pese a todos los errores que se les quiera achacar, esos movimientos fueron la expresión del deseo de hacer realidad un esencial componente del socialismo, sin el cual se vuelve imposible: la libertad. A muchos les costó la vida. A otros muchos, la renuncia pública a sus ideas y a su praxis, en lo que sin duda fueron una reedición de los « autos de fe ». Cuando uno lee la presentación de la edición española a cargo de M.S. (Manuel Sacristán), con una traducción a nuestro juicio más cuidada que la que hemos podido difundir, y lee que por expreso deseo del autor la publicación del libro se retrasó hasta que él hiciera un nuevo prólogo (en el que una vez más cuestionaba sus anteriores ideas), uno puede percibir el miedo, el temor a la represión, el terror que debió padecer. Y siempre debemos tener claro que los que siembran el terror, sean quienes sean, deben ser llamados por un término que define su actuar.

    Lenin, en una muestra más de su oportunismo y sinvergonzonería, decía que Rosa Luxemburgo, pese a sus « errores » (para Lenin todo su pensamiento fue un error) era un « águila ». Lo que pretendía era apropiarse del referente simbólico que suponía la revolucionaria polaco-alemana. Como después intentaron todos los bolcheviques e incluso los herederos de sus asesinos socialdemócratas.

    Para nosotros, Lukács, pese a la represión a la que fue sometido durante casi toda su vida, fue capaz de superar con su pensamiento fecundo a todos los burócratas mediocres que amparados en su poder, determinaron el « pensamiento » oficial para millones de personas de varias generaciones.

    Queremos también que el conocimiento de su obra (y no sólo de ésta) sirva de pequeño homenaje a todos los que resistieron al totalitarismo en los países del Este. »

    SALUD

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