Manifiesto de la juventud de Gaza para el cambio

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Version en espagnol du Manifeste d’un collectif de jeunes de Gaza publié hier en anglais. Traduit par Alex Jerba, traduction revue par Julie Emmanuel, quelques accents toniques corrigés par la BS.

Que se joda el Hamas. Que se joda Israel. Que se joda el Fatah. Que se joda la ONU y la Unrwa. ¡ Que se joda América! Nosotros, los jóvenes de la franja de Gaza, estamos hasta los cojones de eso de Israel, del Hamas, de la ocupación, las violaciones permanentes de los derechos del hombre y de la indiferencia de la comunidad internacional. Queremos gritar, romper la pared del silencio, de la injusticia y de la apatía lo mismo que los F16 israelíes con la pared del sonido por encima de nuestras cabezas, aullar con toda la fuerza de nuestras almas para expresar toda la rabia que esta situación podrida nos inspira. Somos como piojos apretados entre dos uñas, vivimos una pesadilla dentro de otra pesadilla. No hay espacio dejado para la esperanza, ni sitio para la libertad. No podemos más con ser cogidos en la trampa, en esta confrontación política permanente, y noches más negras que el hollín bajo la amenaza de los aviones de caza que giran por encima de nuestras casas, con campesinos inocentes que son disparados simplemente porque van a cuidar sus campos en la zona  » de seguridad « ; hartos con barbudos que se presentan cargados de armas y abusan de su poder, encarcelando los jóvenes que tienen sus ideas, y con la pared de la vergüenza que nos corta además del resto de nuestro país y nos encierra en una faja de terreno del tamaño de un sello.

Estamos hartos de ser retratados como terroristas, fanáticos nacidos con explosivos en nuestros bolsillos y el mal en nuestro ojos; hartos de la indiferencia que encontramos de parte de la comunidad internacional, los llamados expertos en asuntos urgentes y resoluciones rápidas pero cobardes para reforzar cualquier cosa con la que están de acuerdo; estamos hartos y cansados de vivir una vida de mierda, siendo hechos prisioneros por Israel, el Hamas dándonos palizas y completamente ignorados por el resto del mundo

Hay una revolución que borbolla en nosotros, una indignación enorme que acabará por demolernos si no encontramos el medio de canalizar esta energía inmensa para devolver en causa el statu quo y darnos un poco de esperanza. El último golpe que todavía agravó nuestra frustración y nuestra desesperación se produjo el 30 de noviembre, cuando milicianos del Hamas desembarcaron a la sede(asiento) de Sharek Youth Forum (www.sharek.ps) una organización de juventud muy activa en la franja de Gaza) con sus fusiles, sus mentiras y su agresividad. echaron a todo el mundo fuera, detuvieron y encarcelaron a varias personas, impidiendo a Sharek de perseguir sus actividades; algunos días más tarde, manifestantes reagrupados delante de la sede de Sharek fueron agredidos, pegados y por algunos encarcelados.

Verdaderamente estamos viviendo una pesadilla dentro de otra pesadilla. No es fácil encontrar las palabras para describir la presión que se ejercita sobre nosotros. Difícilmente sobrevivimos a la operación « Plomo endurecido  » de 2008-2009, cuando Israel nos molió a palos eficazmente, destruyó millares de viviendas y todavía más vidas y sueños. No acabaron con el Hamas como era su intención pero nos asustaron para siempre y distribuyeron el síndrome del « estrés post-traumático » a cada uno de nosotros, porque no teníamos a donde ir para huir de las bombas.

Somos una juventud con un peso en el corazón. Llevamos en nosotros un peso que nos agobia tanto que nos impide admirar la puesta del sol: ¿ cómo podríamos, mientras nubes oscuras cierran el horizonte y memorias horrorosas pasan en nuestros ojos cada vez que los cerramos? Sonreímos para esconder el dolor, nos reímos para olvidar la guerra, guardamos la esperanza para no suicidarnos aquí y ahora. Durante la guerra, tuvimos el inconfundible sentimiento de que Israel quería borrarnos de la superficie de la tierra. Durante esos últimos años, Hamas hizo todo para tomar el control de nuestros pensamientos, de nuestro comportamiento y aspiraciones. Somos una generación de jóvenes usados para enfrentarse a los misiles, perseguir lo que parece ser una misión imposible de tener una vida normal y saludable y somos apenas tolerados por una organización tentacular que se extendió a través de nuestra sociedad, tal un cáncer malicioso determinado a destruir en su propagación todas las células vivas, pensamientos y sueños, tanto como paralizar a cada uno de nosotros haciendo reinar el terrorismo. Y todo esto llega a la prisión que se hizo la franja de Gaza, una prisión impuesta por un país que se pretende democrático.

De nuevo la historia se repite en toda su crueldad y nadie parece preocuparse. Tenemos miedo. Aquí, en Gaza, tenemos miedo de ser encarcelados, interrogados, pegados, torturados, bombardeados, matados. Tenemos miedo de vivir, porque cada paso que hacemos debe ser cuidadosamente considerado y bien pensado, porque hay obstáculos por todas partes, no nos podemos mover como queramos, ni decir lo que queremos, ni hacer lo que queremos, a veces incluso no podemos pensar lo que queremos, porque la ocupación coloniza nuestros cerebros y nuestros corazones, y es tan horrible que nos daña y nos da ganas de derramar lágrimas inagotables de frustración y de rabia.

No queremos odiar, no queremos sentir todos esos sentimientos, ya no queremos ser víctimas. ¡Basta! Basta de dolor, lágrimas, sufrimiento, controles, limitaciones, de justificaciones injustas, terror, tortura, excusas, bombas, noches sin dormir, de civiles matados, memorias negras, de futuro sombrío, presente desesperante, de políticas insensatas, políticos fanáticos, tonterías de religión, basta de encarcelamiento! Decimos BASTA! ¡Esto no es el futuro que queremos!

Tenemos tres exigencias: queremos ser libres, queremos tener la capacidad de vivir una vida normal. Queremos paz. ¿ Quizás sea pedir demasiado? Somos un movimiento pacifista formado por jóvenes de Gaza y simpatizantes de cualquier otra parte que no descansará mientras la verdad sobre Gaza no sea conocida por el mundo entero, y hasta tal punto que la complicidad tácita y atronadora indiferencia ya no sean aceptadas.

¡ Este es el manifiesto de la juventud de Gaza para el cambio!

Vamos a comenzar por destruir la ocupación que nos asfixia, por liberarnos del encerramiento mental, por recobrar nuestra dignidad y la estima de nosotros mismos. Guardaremos la cabeza alta aunque encontremos resistencia. Trabajaremos de noche y de día para cambiar las miserables condiciones en las que vivimos. Allí dónde nos topemos con paredes, construiremos sueños.

Solo esperamos que ustedes – sí, ustedes, que están leyendo estas líneas ahora mismo! – nos apoyen. Para saber de qué manera, por favor escriban en nuestro muro o pónganse directamente en contacto con nosotros : freegazayouth@hotmail.com

Queremos ser libres, queremos vivir, queremos la paz.

JUVENTUD DE GAZA LIBRE!

Gaza Youth Breaks Out (GYBO)

[+ in english]

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4 Réponses to “Manifiesto de la juventud de Gaza para el cambio”

  1. joseph Lamer Says:

    et en français?

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  2. mise à jour Says:

    traduction en italien:

    MANIFESTO DEI GIOVANI DI GAZA PER IL CAMBIAMENTO!

    Vaffanculo Hamas. Vaffanculo Israele. Vaffanculo Fatah. Vaffanculo UN. Vaffanculo UNWRA. Vaffanculo USA! Noi, i giovani di Gaza, siamo stufi di Israele, di Hamas, dell’occupazione, delle violazioni dei diritti umani e dell’indifferenza della comunità internazionale! Vogliamo urlare per rompere il muro di silenzio, ingiustizia e indifferenza, come gli F16 israeliani rompono il muro del suono; vogliamo urlare con tutto il potere delle nostre anime per sfogare l’immensa frustrazione che ci consuma per la situazione del cazzo in cui viviamo; siamo come pidocchi stretti tra due unghie, viviamo un incubo dentro un incubo, dove non c’è spazio né per la speranza né per la libertà. Ci siamo rotti i coglioni di rimanere imbrigliati in questa guerra politica; ci siamo rotti i coglioni delle notti nere come il carbone con gli aerei che sorvolano le nostre case; siamo stomacati dall’uccisione di contadini innocenti nella zona franca, colpevoli solo di stare lavorando le loro terre; ci siamo rotti i coglioni degli uomini barbuti che se ne vanno in giro con i fucili abusando del loro potere, picchiando o incarcerando i giovani colpevoli solo di manifestare per ciò in cui credono; ci siamo rotti i coglioni del muro di vergogna che ci separa dal resto del nostro paese tenendoci ingabbiati in un pezzo di terra grande quanto un francobollo; e ci siamo rotti i coglioni di chi ci dipinge come terroristi, fanatici fatti in casa con le bombe in tasca e il maligno negli occhi; abbiamo le palle piene dell’indifferenza da parte della comunità internazionale, i cosiddetti esperti in esprimere sconcerto e stilare risoluzioni, ma codardi nel mettere in pratica qualsiasi cosa su cui si trovino d’accordo; ci siamo rotti i coglioni di vivere una vita di merda, imprigionati dagli israeliani, picchiati da Hamas e completamente ignorati dal resto del mondo.

    C’è una rivoluzione che cresce dentro di noi, un’immensa insoddisfazione e frustrazione che ci distruggerà a meno che non troviamo un modo per canalizzare questa energia in qualcosa che possa sfidare lo status quo e ridarci la speranza. La goccia che ha fatto traboccare il vaso facendo tremare i nostri cuori per la frustrazione e la disperazione è stata quando il 30 Novembre gli uomini di Hamas sono intervenuti allo Sharek Youth Forum, un’organizzazione di giovani molto seguita (www.sharek.ps), con fucili, menzogne e violenza, buttando tutti fuori, incercerando alcuni esponenti e proibendo allo Sharek di continuare a lavorare. Alcuni giorni dopo, alcuni dimostranti davanti alla sede dello Sharek sono stati picchiati, altri incarcerati. Stiamo davvero vivendo un incubo dentro un incubo. E’ difficile trovare le parole per descrivere le pressioni a cui siamo sottoposti. Siamo sopravvissuti a malapena all’Operazione Piombo Fuso, in cui Israele ci ha bombardati di brutto con molta efficacia, distruggendo migliaia di case e ancora più persone e sogni. Non si sono sbarazzati di Hamas, come speravano, ma ci hanno spaventati a morte per sempre, facendoci tutti ammalare di sindrome post-traumatica visto che non avevamo nessuno posto dove rifugiarci. Siamo giovani dai cuori pesanti. Ci portiamo dentro una pesantezza così immensa che rende difficile anche solo godersi un tramonto. Come possiamo godere di un tramonto quando le nuvole dipingono l’orizzonte di nero e orribili ricordi del passato riaffiorano alla mente ogni volta che chiudiamo gli occhi? Sorridiamo per nascondere il dolore. Ridiamo per dimenticare la guerra. Teniamo alta la speranza per evitare di suicidarci qui e adesso. Durante la guerra abbiamo avuto la netta sensazione che Israele voglia cancellarci dalla faccia della Terra. Negli ultimi anni Hamas ha fatto di tutto per controllare i nostri pensieri, comportamenti e aspirazioni. Siamo una generazione di giovani abituati ad affrontare i missili, a portare a termine la missione impossibile di vivere una vita normale e sana, a malapena tollerata da una enorme organizzazione che ha diffuso nella nostra società un cancro maligno, causando la distruzione e la morte di ogni cellula vivente, di ogni pensiero e sogno che si trovasse sulla sua strada, oltre che la paralisi della gente a causa del suo regime di terrore. Per non parlare della prigione in cui viviamo, una prigione giustificata e sostenuta da un paese cosiddetto democratico.

    La storia si ripete nel modo più crudele e non frega niente a nessuno. Abbiama paura. Qui a Gaza abbiamo paura di essere incarcerati, picchiati, torturati, bombardati, uccisi. Abbiamo paura di vivere, perché dobbiamo soppesare con cautela ogni piccolo passo che facciamo, viviamo tra proibizioni di ogni tipo, non possiamo muoverci come vogliamo, né dire ciò che vogliamo, né fare ciò che vogliamo, a volte non possiamo neanche pensare ciò che vogliamo perché l’occupazione ci ha occupato il cervello e il cuore in modo così orribile che fa male e ci fa venire voglia di piangere lacrime infinite di frustrazione e rabbia!

    Non vogliamo odiare, non vogliamo sentire questi sentimenti, non vogliamo più essere vittime. BASTA! Basta dolore, basta lacrime, basta sofferenza, basta controllo, proibizioni, giustificazioni ingiuste, terrore, torture, scuse, bombardamenti, notti insonni, civili morti, ricordi neri, futuro orribile, presente che ti spezza il cuore, politica perversa, politici fanatici, stronzate religiose, basta incarcerazioni! DICIAMO BASTA! Questo non è il futuro che vogliamo!

    Vogliamo tre cose. Vogliamo essere liberi. Vogliamo poter vivere una vita normale. Vogliamo la pace. E’ chiedere troppo? Siamo un movimento per la pace fatto dai giovani di Gaza e da chiunque altro li voglia sostenere e non si darà pace finché la verità su Gaza non venga fuori e tutti ne siano a conoscenza, in modo tale che il silenzio-assenso e l’indifferenza urlata non siano più accettabili.

    Questo è il manifesto dei giovani di Gaza per il cambiamento!

    Inizieremo con la distruzione dell’occupazione che ci circonda, ci libereremo da questo carcere mentale per riguadagnarci la nostra dignità e il rispetto di noi stessi. Andremo avanti a testa alta anche quando ci opporranno resistenza. Lavoreremo giorno e notte per cambiare le miserabili condizioni di vita in cui viviamo. Costruiremo sogni dove incontreremo muri.

    Speriamo solo che tu – sì, proprio tu che adesso stai leggendo questo manifesto!- ci supporterai. Per sapere come, per favore lasciate un messaggio o contattaci direttamente a freegazayouth@hotmail.com.

    Vogliamo essere liberi, vogliamo vivere, vogliamo la pace.

    LIBERTA’ PER I GIOVANI DI GAZA!

    Translation: Chiara Baldini

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  3. Manifeste de la jeunesse de Gaza pour le changement « La Bataille socialiste Says:

    […] La Bataille socialiste (mostly in french) « Manifiesto de la juventud de Gaza para el cambio […]

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