2003-07 Sylvia Pankhurst y el socialismo

(Socialist Standard, Julio de 2003)

El nombre Pankhurst está asociado principalmente con el Movimiento sufragista, ya que Christabel Pankhurst y su madre Emmeline (La « Sra. Pankhurst ») fueron las líderes más prominentes del movimiento « Votos para las Mujeres », a fines del S. XIX y principios del XX. La hermana menor de Christabel, Sylvia (nacida en 1882), también participó de las campañas por el sufragio, pero además llegó a adoptar ideas y objetivos de mayor interés para aquellos partidarios de un mundo socialista.

La Unión Social y Política de Mujeres de Pankhurst, formada en 1903, abogaba por el voto para las mujeres, con el mismo fundamento que se tenía en cuenta para los hombres de la época, calificados, por ejemplo, de acuerdo a su condición de propietarios. Pese a la intención, en una situación en la cual la mayoría de las propiedades se hallaban a nombre de los maridos más que de sus esposas, esto hubiera tenido el efecto de conceder el derecho a voto solo a un número relativamente pequeño de mujeres, y evidentemente sólo a mujeres ricas. Sylvia Pankhurst sin embargo, llegó a sostener la posición más democrática del sufragio adulto universal. Junto con otras sufragistas, conoció a muchas mujeres del East End londinense mientras prestaba servicios en la prisión, por las actividades del movimiento, y se impresionó por el coraje que esas mujeres mostraban soportando las terribles condiciones carcelarias.

En 1912 ella misma se mudó al East End y se convirtió en precoz practicante de una especie de « política comunitaria ». La mayoría de los hombres que allí vivían tampoco tenían derecho al voto, de manera que la demanda corriente de la WSPU era de escasa relevancia a nivel local. La Federación del East End londinense del WSPU tenía un interés social más amplio que solamente el voto, pero Sylvia fue expulsada del WSPU por su madre y su hermana, las cuales no toleraban ninguna otra fuente de poder en la organización. En 1914 estableció la Federación de Sufragistas del East End Londinense junto con su periódico Women’s Dreadnought (“El acorazado de las mujeres”) que ella editaba.

Si bien la ELFS se centraba en la consecución del sufragio adulto, también organizó guarderías y comedores baratos durante la primera guerra mundial, así como defendió a trabajadores de origen alemán que eran atacados por turbas patrioteras. En 1916 se le cambió el nombre por Federación de Trabajadores Sufragistas, aunque este nuevo nombre aún fallaba en reflejar de manera clara su auténtico campo de intereses, y en los años subsiguientes el periódico se transformó en Workers’ Dreadnought (“El acorazado de los trabajadores”). La postura antibelicista del periódico, así como su cobertura de las huelgas, lo hizo acreedor de una influencia que iba mucho más allá del East End.

La Revolución bolchevique en Rusia tuvo un enorme impacto en Pankhurst y en el WSF (así como en la izquierda en general), y muchas de sus energías estuvieron encaminadas hacia la defensa del nuevo Estado y a la oposición a la intervención aliada en contra de él. El nombre de WSF se cambió por el de Federación de Trabajadores Socialistas, y soviets o consejos fueron ahora vistos como los medios de organización preferidos. Pankhurst proponía soviets domésticos, de manera que « las madres y aquellos organizadores de la vida familiar de la comunidad » debían estar representados, como un útil recordatorio de que no todos se incluirían en organizaciones basadas en trabajadores.

La WSF ha sido alabada con términos exageradamente efusivos:

« De 1918 a 1921 la Federación de Trabajadores Socialistas fue una organización revolucionaria única. Desafiaba la dominación masculina de los políticos socialistas, dado que aun cuando el conjunto de sus miembros, al principio todas mujeres, fue cambiando hacia la aceptación de hombres, aquéllas continuaron siendo las mayores líderes y activistas. La WSF hacía campaña en todo el espectro de aspectos relacionados con las mujeres (tales como el cuidado de la salud de mujeres y niños, el trabajo doméstico y escolar) y también participaba en las luchas de los trabajadores en el East End, así como en las luchas a nivel nacional e internacional. » (Barbara Winslow, Sylvia Pankhurst: Sexual Politics and Political Activism).

Sin embargo, como los ejemplos demuestran, esas actividades eran reformistas y no revolucionarias.

Junto con el Partido Socialista Laborista y el Partido Socialista Británico, la WSF era uno de los grupos participantes en las negociaciones destinadas a establecer el Partido Comunista en Gran Bretaña. Habiendo realizado una apreciación a fondo de los soviets, Pankhurst se oponía a las secciones pro-parlamentarias en las negociaciones. Argumentaba no solamente que el parlamento no podría ser usado para propósitos « revolucionarios » (lo cual era generalmente aceptado), sino que no podía ser utilizado por los revolucionarios para ningún propósito. De manera análoga la WSF se retiró de las negociaciones para formar el extrañamente denominado Partido Comunista (sección británica de la III Internacional) en 1920. El propósito de este movimiento –ampliamente condenado en su tiempo por apresurado – fue persuadir a la izquierda británica de que se tornara antiparlamentaria y de que rechazara la filiación al Partido Laborista.

La posición de Pankhurst fue atacada por Lenin en el capitulo sobre Gran Bretaña de su La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo. Lenin citó a Pankhurst diciendo que el partido comunista no debía hacer concesiones. Eso no era así, decía Lenin: era esencial ayudar a que los lideres laboristas vencieran a los tories y a los liberales, para que los trabajadores viesen los resultados de un gobierno laborista. La causa del comunismo, siguió diciendo, no sería traicionada, se profundizaría, invocando a los trabajadores a que voten a los laboristas, de modo que un gobierno laborista pronto los desilusionase. Estas ideas son puramente oportunistas y deshonestas y, por supuesto, los sucesos previstos por Lenin no se materializaron. Pero sus visiones prefiguraron las traiciones y mentiras que fueron típicas de los grupos bolcheviques.

Pankhurst y el CP (BSTI) fueron sin embargo convencidos por los argumentos de Lenin, y la mayoría de las ramas de la organización se unieron al nuevo CPGB tan pronto se fundó -aunque ella continuó editando el Workers’ Dreadnought como un periódico aparte. El PC « unificado » era sin embargo, cualquier cosa menos unificado, y cuando el Dreadnought comenzó a publicar las perspectivas de los opositores dentro de Rusia, así como a discutir la línea antiparlamentaria, el CPGB y sus amos de Moscú lo desaprobaron. En septiembre de 1921, una vez liberada de prisión luego de una sentencia por sedición, y habiéndo rehusado transferir el control del diario al PC, Pankhurst fue expulsada. Entonces formó el Partido Comunista de los Trabajadores, el cual tenía el propósito de abolir el sistema salarial, pero jamás llegó a tener relevancia, y colapsó alrededor de 1924 cuando también el Workers’ Dreadnought cesó su publicación. Su carrera posterior es de escasa trascendencia – se unió al Partido Laborista en 1948 y murió en Etiopía en 1960, luego de poner en evidencia la invasión de Italia y de transformarse en una admiradora del emperador Haile Selassie.

Sin embargo, las perspectivas de Pankhurst en un tiempo, durante los primeros años de la década del 20, fueron de gran interés. Si bien jamás podría acusársela de consistente, sí propagó la visión de que el socialismo/comunismo significaba una comunidad sin dinero y sin clases, y que lo que estaba siendo construido en Rusia era capitalismo, no una variedad de socialismo. Explícitamente describió la Nueva Política Económica, allí introducida en 1921, como « revisión del capitalismo ».

Considérense estos extractos de sus escritos.

« Nuestro propósito es el comunismo. El comunismo no es asunto de un partido. Es una teoría de la vida y de la organización social. Es una vida en la cual la propiedad es común; en la cual la comunidad produce, como objetivo consciente, suficiente para abastecer las necesidades de todos sus miembros; en la cual no hay comercio, dinero, salarios, ni ninguna retribución directa por los servicios prestados » (1923)

« Los trabajadores rusos permanecen esclavos del salario y muy pobres, trabajando no por libre voluntad sino por la compulsión de la necesidad económica, y mantenidos en su posición subordinada por la coerción del Estado, que es más pronunciada que en países en los cuales los trabajadores no han mostrado recientemente su capacidad de revelarse de modo efectivo » (1924)
(Ver también el Socialist Standard de noviembre de 1999)

Si bien el modo usual en que la izquierda presta atención hoy en día a Sylvia Pankhurst la ridiculiza como una ultraizquierdista sectaria, que colocaba la inflexibilidad y la lealtad a su propia organización por encima de la idea de unidad, es también vista por otros sectores como alguien que reveló las tácticas faltas de principios y deshonestas de los bolcheviques, y de sus seguidores británicos, y que se dio cuenta de que Rusia no estaba llevando a cabo una transformación hacia el socialismo. Su oposición a usar el parlamento para propósitos revolucionarios fue un error, causado por su abrumador entusiasmo por los supuestos éxitos de los soviets en Rusia. Sin embargo merece ser recordada como algo más que un objeto de las críticas de Lenin.

Publicités

3 Réponses to “2003-07 Sylvia Pankhurst y el socialismo”

  1. La société future (Sylvia Pankhurst, 1923) « La Bataille socialiste Says:

    […] Sylvia Pankhurst y el socialismo (Socialist standard, 07-2003) NUEVO / NOUVEAU […]

    J'aime

  2. Nouveautés en ligne « La Bataille socialiste Says:

    […] Sylvia Pankhurts y el socialismo, Socialist standard (2003) […]

    J'aime

  3. espartaquismoestudiantil Says:

    La frase « su oposición a usar el parlamento para propósitos revolucionarios fue un error » me parece que yerra de plano a plano. Sylvia Pankhurst fue, durante un breve periodo de tiempo, una de las más grandes representantes de la Izquierda Comunista internacional, junto con Gorter y Pannekoek frente a las desviaciones oportunistas de Lenin, Trotsky y una III Internacional que se tornaba, cada vez más, valedora de la dominación capitalista en Rusia legitimada bajo el nombre de Partido Comunista (b). El libro citado más arriba y en el que se ataca a Sylvia no es más que una sucesión de manejos de mala catadura que se demostraron absolutamente falsos (Alemania, 1918-1923).
    Por tanto, debemos recuperar el legado de Sylvia en toda su extensión y profundidad, comenzando por hallar el valor real de sus afirmaciones; que difícilmente estuvieran determinadas por un « abrumador entusiasmo por los supuestos éxitos de los sóviets en Rusia ». Los que tuvieron éxito en Rusia fueron los sóviets, los bolcheviques decidieron suprimirlos al estar en juego su propia dominación.

    J'aime

Laisser un commentaire

Choisissez une méthode de connexion pour poster votre commentaire:

Logo WordPress.com

Vous commentez à l'aide de votre compte WordPress.com. Déconnexion / Changer )

Image Twitter

Vous commentez à l'aide de votre compte Twitter. Déconnexion / Changer )

Photo Facebook

Vous commentez à l'aide de votre compte Facebook. Déconnexion / Changer )

Photo Google+

Vous commentez à l'aide de votre compte Google+. Déconnexion / Changer )

Connexion à %s


%d blogueurs aiment cette page :